Luego de
pensar y repensar qué particularidad del tema me ocuparía en estas breves
líneas, llegué a la conclusión de que lo mejor que podía hacer era
problematizarlo, es decir, plantear una serie de interrogantes, un papel de
debate para una posterior profundización. En vista de que sería un error
indagar en torno al tema, sin previamente deslastrarme de determinadas
cosmovisiones impuestas.
Lo primero que
quisiera plantear es que difícilmente se puede hacer un análisis de las
diferentes manifestaciones políticas protagonizadas por expresiones
"organizadas" de Pueblos o "movimientos sociales" de Nuestra América, a través
de concepciones y ópticas coloniales-eurocentristas. Ya que las instituciones que
fueron creadas en un determinado tiempo-espacio y las supuestas herramientas
orientativas para el estudio de expresiones sociales contra-hegemónicas, hoy en
día – en el mejor de los casos – han quedado obsoletas frente a una realidad
mucho más compleja; y/o sencillamente, fueron neutralizadas por el sistema
capitalista, quizás un ilustrativo ejemplo serían – excusando las
generalizaciones – los sindicatos de trabajadores que poco a poco se fueron
convirtiendo en un instrumento dilatador de los procesos revolucionarios en el
área laboral. (Más)