Mujer guerrera, mujer dulce, mujer luchadora, mujer sensible, mujer valiente, mujer soñadora, mujer delicada, mujer dedicada, simplemente mujer.
A ti y a mi estas palabras hoy, como símbolo de remembranza, de solidaridad y de consolidación de nuestro valor en la vida cotidiana e histórica de la humanidad. Y es que, poseemos características importantes de la perfección divina al tener un corazón valiente y noble, capaz de luchar incluso con más fortaleza que un hombre y amar como solo una mujer puede hacerlo, con un don de entrega incondicional que la hace capaz de sacrificar hasta la vida, por sus hijos y las personas que más quiere. Y es que, una Mujer no es solo su vida; es su vida y las que otorga al dar a luz un ser, teniéndo dos, tres, cuatro y ¡solo Dios sabe cuantas vidas! Ha de tener siempre por vocación y/o necesidad un cáracter recio que le permita existir y establecerse en un mundo dominado por los hombres pero hecho para las Mujeres.
Porque hasta el mismo Socialismo debe ser como la Mujer:
Debe trabajar el doble para establecerse, ya que no ha de trabajar solo por sí mismo, sino también por los demás. Así como una madre no trabaja solo por sí, sino que lo hace también por sus hijos. Ambos han tenido durante la historia grandes enemigos y existen en un mundo dominado por idelogías y tendencias adversas a ellos.
Solo la mujer puede tener el valor para enfrentarse al mundo y cambiar las cosas como están establecidas, porque ella es quien da la vida, sabe que lo más importante está en ella, y que lo más que puede perder, es perderse ella misma manteniéndose estática en el orden preestablecido. En cambio los hombres de la sociedad tradicional, sumergidos en el mundo de la dominación no se atreven a cambiar porque tienen miedo de perder lo más importante: perderlas a ellas y la posición de poder que sobre ellas tienen.
Exactamente lo mismo pasa con el socialismo y el capitalismo, el socialismo se sabe generador de vida en el planeta, sabe que en él se encuentra la mayor garantía de la existencia humana, por lo tanto no teme nada más que perderse a sí mismo; mientras que el capitalismo se cree el dueño de la vida, y teme perder su posición privilegiada de dominación por lo que no tiene el valor de enfrentarse por medios legítimos ante los problemas del planeta, porque teme que se descubra la mentira que justifica su existencia y perder a todos quienes han creído en él.
Por otro lado, hay que tener cuidado al creer en quienes siempre han tenido las cosas a su favor porque ellos no saben de lucha, no saben de valor, no saben de fortaleza. Esos son conceptos que solo saben perfectamente quienes en la historia han tenido que trabajar el doble para sobrevivir, para conseguir lo que otros conseguirían con un soplido.
La reivindicación de los pobres es algo que solo debe y puede ir de mano con la reivindicación de la mujer, porque es la mujer la que con su coraje de lucha y la asunción de su responsabilidad de vida y de vidas, puede hacer que haya una verdadera revolución.
El Socialismo en la percepción del hombre, sin el ejemplo histórico de sacrificio y de lucha incondicional de la mujer, ha sido dejadez o capitalismo; mientras que el Socialismo en el andar consciente o inconsciente de la Mujer, es y ha sido siempre, trabajar doble, y como todo esfuerzo doble, tiene una doble satisfacción.
¡¡¡Que Vivan las Mujeres desde el fondo de su Alma, que sépanlo o no, es Socialista!!!
Daniela A. Rodríguez M.