Ecos del Mundo, por Activa

El triste y solitario llamado a la guerra


Mientras todos observabamos las imagenes de la liberacion de Clara Rojas y Consuelo González, y soñábamos con la posibilidad de caminar hacia la paz en Colombia, el presidente colombiano parecía planificar como despertarnos súbitamente. Desde las imágenes que vimos en la selva colombiana, pasando por sus primeros pasos en suelo venezolano en Santo Domingo y el reencuentro con sus familiares en el aeropuerto de Maiquetía, hasta su recibimiento por el presidente Chávez en Miraflores, siempre pudimos ver rostros llenos de alegría, de esperanza y de confianza en la continuación de un proceso que debería apuntar hacia la paz.

Desde l@s guerriller@s hasta las retenidas y sus familiares, todos exponían rasgos de humanidad en cada imágen que pudimos ver a lo largo del día. Después de todas estas imágenes donde más allá de los protagonistas, siempre estuve la gente rodeandolos con muestras de apoyo, y sólo despues de que todo ha pasado, aparece el solitario presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez. A pesar de los manifestantes que en la Plaza de Bolívar celebraban la liberación, a sólo pasos del Palacio de Gobierno, el presidente colombiano apareció hablando sólo a las cámaras, sin ningún tipo de expresión de alegría, sin ningún tipo de expresión alguna. Su discurso, que buscaba disfrazarse dentro del marco de la operación humanitaria, sólo sirvió para anunciar que su política guerrerista continuará.

Su total inexpresividad, que quizo disimular con la lectura de un poema, con el mismo tono frío y sepulcral que "celebraba" los hechos, podía ser producto de la fragilidad en la que queda ahora su discurso. En una situación donde sólo se esperaban mensajes de esperanza en torno a un eventual proceso de paz, su voz sólo buscó defender su política de "seguridad democrática", discurso que puede entenderse mejor al cambiar la tan mencionada palabra "seguridad" por "guerra". En un país en condiciones políticas normales, como el que quiso vender con su discurso, su mensaje en ese contexto sería la tumba para cualquier político.

Ahora el presidente Uribe seguramente enfrentará una nueva vocería que dificilmente podrá descalificar bajo los mismos argumentos que lo ha hecho contra toda la disidencia en Colombia, y que esperemos sea capáz de unificar a todas las fuerzas colombianas y latinoamericanas frente a la política guerrerista y el entreguismo de Uribe y el "Plan Patriota", poniendo definitivamente sobre la mesa la búsqueda paz y la dignidad. Las ahora ex-retenidas podrán relatar desde su experiencia en las montañas de Colombia la inexistencia de combates que manifestó Uribe previo a la entrega y la realidad del desmantelamiento de las FARC. L@s combatientes "alimentad@s de raíces" exhibieron disciplina, equipamiento, condiciones, militancia, y lo que más se les habia negado: humanidad.

El mensaje por la paz ahora deberá reproducirse en favor de quienes quedan en las montañas, pero no sólo de l@s retenid@s, pues bajo esas mismas condiciones de las Montañas de Colombia, viven y luchan quienes fusil en hombro se alejaron de los helicopteros, con sus esperanzas e ideales, que también deben estar en la mesa. Sin esta operación, ni en Colombia ni en el mundo, hubiesemos podido ver un verdadero retrato de la guerrilla sin los anteojos que nos presta Uribe.

Se termina así el prólogo de esta nueva historia que busca construir el camino de la paz en Colombia, ahora con Venezuela al lado. La senadora Piedad Córdoba reiteradamente ha agradecido el sacrificio del presidente Chávez y del pueblo venezolano, pues sabe que ha sido grande. El liderazgo de Chávez ha sufrido algunas de las mas fuertas pruebas en estos días, al igual que el proceso revolucionario, y la labor de mediación sin duda ha estado en ellas. Para nosotros, las imágenes de l@s compañer@s en la selva colombiana deben ser un espejo y un mensaje en estos dias de debate: unidad en la lucha y valoración de nuestro tiempo.

Las FARC han ganado espacio en el combate mediático, y reconquistan confianzas y simpatías que perdían desde el anuncio de la localización de Emmanuel por el el gobierno colombiano, donde aún faltan explicaciones. La terquedad de Chávez por caminar hacia los mecanismos de paz tuvo su costo, hoy parece empezar a percibir los beneficios. ¿Le rendirá frutos a Uribe su terquedad y orgullo por seguir caminando hacia la guerra?

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Saludos Henry.
Creo que hay que agradecerle a Uribe que hoy en día Colombia ha despertado políticamente. Sus descaradas políticas belicistas le han salido costosas, yo creo que él nunca se imaginó las consecuencias. Es probable que en 2010 la izquierda gane las elecciones en Colombia.




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