Un nuevo año humanitario
En las últimas horas del 2007 y en las primeras del 2008 la noticia de los inicios del llamado Canje Humanitario a través de la Operación Enmanuel ha sido sin duda la que ha acaparado no sólo la atención de los medios, sino de todos los colombianos, venezolanos y demás interesados por una solución negociada al conflicto armado colombiano.
El anuncio de Uribe de la supuesta nueva identidad del niño Enmanuel cayó como un balde de agua fría a todos los que ponemos nuestras esperanzas en esta operación. No por el hecho de que pueda o no pueda ser cierta la llamada hipótesis, sino por el momento en que se da, y la alevosía con la que el presidente de Colombia la planteó, con la clara intención de terminar de una vez, junto con el año 2007, toda esperanza de éxito de la operación Enmanuel.
Ya para hoy podemos escuchar las declaraciones de los voceros del gobierno de Álvaro Úribe, anunciando sus conclusiones en torno a la identidad del niño que señalan como Enmanuel. Los resultados de las pruebas de ADN, practicadas únicamente por miembros del gobierno colombiano, sin permitir una corroboración por parte de Venezuela, parecían estar ya anunciadas desde el momento en que Uribe lanzó su hipótesis, y es por ello que se han puesto en duda los mismos. Es necesario, como ya lo han solicitado los familiares de los retenidos a todos los gobiernos interesados en la entrega, que una comisión internacional se aboque a la identificación del niño, como sucediera cuando la Cruz Roja buscó los cadáveres de los diputados que murieron en los enfrentamientos entre las FARC-EP y las Fuerzas Armadas Colombianas.
Pero hablar sobre la prueba de ADN nos llevaría a un terreno que se busca presentar como incuestionable, puro y veráz. Hay que recordar que las pruebas de ADN, tal como estan planteadas en este caso, sirven para identificar y relacionar a miembros de un mismo grupo familiar. Es por ello que una prueba de sangre en familiares del supuesto Enmanuel, distintos a su madre, son válidos para un reconocimiento por ADN. Pero si esto sirve para identificar, en el caso de la abuela de Enmanuel, a un nieto, pudiese servir para identificar a todos sus otros nietos, determinando así sólo un vínculo familiar. Esto da pié a otra hipótesis, como lo llamaría Uribe, que el niño presentado por el presidente colombiano es ciertamente un familiar de Clara Rojas, pero no necesariamente su hijo, quizás pariente de algún familiar algo demente que busca darle una salida al presidente Uribe.
Es por ello que ahora más que antes es necesario que se concrete la entrega de los retenidos, sobre todo si Uribe busca ahora silenciar a quienes de verdad pueden dar cuenta de la verdadera identidad de Enmanuel, como Clara Rojas. Quizás es por ello que los combates han recrudecido en estos últimos días, pues a pesar de que Uribe manifiesta el supuesto cese de operaciones, todo indica que no es así [1][2], desmentido hasta por su propio aparato militar.






